jueves, 31 de enero de 2008

De la Tierra Caliente

El maestro Félix Manuel Villela Hernánez nos obsequió en días pasados su más reciente obra: Hurío: Nuestra tierra. Croni-mínimas. Minicrónicas de la Tierracaliente de Guerrero (Pungarabato, Escritores Guerrerenses AC, 2007, 319 p.), misma que esta precedida por una presentación de Elías Araujo Villarreal.
Hurío significa lugar caliente. Y en este caso, es la Tierra Caliente el centro del universo que nos describe Villela Hernández en su obra.
Estamos en preseni de una región conformada por veintitrés municipios de los estados de Guerrero, México y Michoacán; nueve municipios guerrerenses, tres mexiquenses y once michoacanos.
Esa geografía que define con sentimiento calentano: "es una región natural geográfica que se localiza en el Medio Balsas. Considerando la Cuenca del río Balsasa, como un larga extensión que se inicia en la fuente de formación de este río, hasta su desembocadura. La Tierracaliente representa una identidad social: de idioma, de costumbres, tradiciones, de habitación; identidad económica: modos de producción, consumo, laborales; identidad geográfica: orografía, hidrografía, clima, suelo, flora, fauna, etc. Es decir, contiene las características que le dan identidad propia a sus habitantes".
Como afirma el presentador, en esta obra Villela Hernández "resume sus experiencias, denotando un gran conocimiento sobre la región, y hace de la obra un breviario cultural accesible para todos los niveles. La textura y exquisitez de este compendio ubica al lector en el tiempo y espacio mismos que el autor señala en su narrativa".
Se trata de una enciclopedia en miniatura, puesto que a modo de diccionario nos ofrece conocimientos sobre geografía, historia, lingüística, toponimia, zoología, botánica, biografías, etcétra, relacionados con la zona de la Tierra Caliente.
Se trata de un verdadero esfuerzo por presentar un compendio de cultura terracalentana y por acercar al lector (y a todos los guerrerenses) a ese jirón suriano de tan noble tradición. [DCS]